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Relatos de Humor
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Hechos reales |
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26-07-2010 |
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Federico
Escrito por
polluelodel71
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Título del relato de humor: Federico. Este relato corto ha sido escrito por: polluelodel71

Esta es la historia de real, de Federico.
Federico, era un señor con orejas enormes, que caminaba de madrugada con los ojos cerrados, por el barrio mas peligroso de Manderlenegjersterfen, un pueblo de Alemania, situado a orillas del rio aguajandeneguer.
Una de esas madrugadas, Federico, tropezó y se partió la frente, con el bordillo de la acera, de la calle por donde caminaba a oscuras y con los ojos cerrados. Rapidamente, la sangre salió entera por todos los orificios del cuerpo de Federico. En escasos segundo, Federico, estaba completamente seco y liso como un sello. En pocos segundos, estaba también sin ganas ya de seguir luchando por seguir con vida. Federico, estaba definitivamente, sin sangre y sin vida dentro de su cuerpo seco. Por la mañana, el basurero vió los restos de piel de Federico y pensó que eran restos de piel de pollo y de animales muertos variados, como buitres y cosas que corren como hienas y leones. Escupió al suelo donde se hallaba lo que quedaba de Federico y sin apenas inmutarse, apretó el mango de la escoba con fuerza, mientras giraba la misma, al mismo tiempo que su muñecas. La saliva del basurero, estaba desintegrando los restos de Alfonso. Salía una inmensa humareda del suelo, pero el basurero en cuestión, seguia ajeno a la humareda, removiendo con fuerza, los restos de piel muerta de Alfonso, hasta que puso fin a aquella barbarie, escupiendo nuevamente, ocasionando entonces una enorme explosión, provocando el derrumbe de siete edificios y la muerte de cientos de miles de cosas y gente con vida dentro de sus cuerpos.
El basurero, se declaró inocente y luego culpable y mas tarde inocente y cinco minutos después, culpable de nuevo. Como no se decidía, lo declararon ambas cosas: culpable e inocente, por lo que lo condenaron a morir dos veces, pero sin muerte en su cuerpo, ninguna de ellas. Lo electrocutaron pero sin electricidad y también lo ahorcaron, pero con la soga atada a las orejas y no al cuello. Finalmente, murió de muerte natural desnatada y sin calorías ni colorantes, a los noventa años de edad. Murió todo roto y desgastado por cosas de achaques de salud y riñones rotos con pancreas inflamados y hemorroides estalladas en los zapatos.
La vida es muy cruel!
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